Estaré triste.
Lo sé.
No sé cual flor morirá ese día, junto a mí.
Tal vez llore, tal vez...
Habrán sido ya muchos caminos.
Llévame contigo
- Huella en el camino, ruido
polvo en el calzado -.
Olvídame
Como se olvida un silencio.
Recuérdame,
Como se recuerda una lágrima.
No pienses cómo eras. Cómo serás.
Ya no seré, para ti. Ya no más...
Olvida cualquier pregunta :
vuélvete
cierra tus ojos
canta.
Ábreme tus manos, por favor.
Suspira...
Por último:
Aprieta en la palma de tu mano este recuerdo:
Yo.
¿Habrán secretos, entonces, para ti?
¿Qué golondrina estará, entonces, entre mis ramas?
¿Cual dolor acabará uniéndonos en la despedida?
Habrá silencio, entonces, en muchas cuerdas.
Palomas sin nido, pensamientos, tal vez.
Cierra para siempre, guarda, ese diapasón
Dolorido, esa palabra mía, ese beso...
De nuevo, esa palabra.
No temas.
No llores.
¡Guárdame, contigo, en esa nada!
Hasta luego.
¿Hasta cuando?
Hasta siempre.
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